¿Qué necesitamos para afrontar la Odisea de la vida y retornar con éxito a nuestra propia “Ítaca”?
“Nunca terminas de diseñar tu vida: la vida es un proyecto de diseño alegre e interminable para construir tu camino hacia adelante”
— (Burnett & Evans, 2016)
El 11 de agosto de 2021 se emitió el primer episodio de la serie What if…? producida por Marvel Studios. Respondiendo a la pregunta ¿qué pasaría si…? la serie narra la posibilidad de que algunos de los acontecimientos cruciales del multiverso pudieran suceder de un modo distinto al que ya fueron mostrados antes y en el que los personajes pudieran asumir el protagonismo de eventos que antes fueron protagonizados por otros.
Pero, ¿qué pasaría si en lugar de un mismo acontecimiento con protagonistas diferentes, pudiéramos narrar una historia en el que el intérprete siempre sea quien decide lo que va a acontecer? ¿Qué pasaría si en nuestra realidad, aquí y ahora, pudiéramos idear, diseñar y construir nuestras propias líneas temporales? ¿Qué pasaría si ni nosotros mismos fuéramos nuestra propia Autoridad de Variación temporal1 y pudiéramos generar rupturas temporales en las que pudiéramos elegir qué vida queremos vivir? ¿Qué pasaría si habiendo vivido la vida que hasta hoy llevamos pudiéramos elegir entre muchas posibilidades de vida? ¿Qué pasaría si pudiéramos diseñar y prototipar una vida feliz y bien vivida?
Considerando estas interrogantes es altamente probable que, en algún momento del largo devenir de la existencia humana, las personas nos preguntemos sobre si la vida que llevamos es, realmente, la vida que deseamos y nos cuestionemos sobre si somos felices con ella o si es satisfactoria y generativa.
También es factible que nos interroguemos sobre si el sendero de esta vida es el camino que por el que deseamos seguir transitando. Igualmente, es posible que un honesto, tímido y no muy valiente pensamiento asalte nuestra no siempre tranquila y concentrada intencionalidad2 y abriguemos la idea de que desearíamos haber tenido más “opciones de vida” de dónde escoger. Quizá hasta nos planteamos el propósito de que, con el equipaje de vida con el que asumimos nuestra “Odisea”, lograríamos reconstruir nuestra vida o, más bien, podríamos utilizar los componentes vitales con los que contamos para deconstruir3 nuestra existencia.
Considero que para alcanzar tan ambicioso e íntimo cometido el primer paso siempre ha de ser un acto de profundo agradecimiento por la gratuidad de nuestra existencia y por todo lo recibido o alcanzado hasta este aquí y ahora. Lo siguiente ha de ser el emprendimiento de un profundo, sesudo y exhaustivo análisis de cómo hemos estado viviendo hasta ahora, de lo que pudo haber resultado mejor y de lo que quisiéramos que mejore en nuestro propio y particular sitz im leben4 (situación en la vida).
No es cuestión de golpes en el pecho ni de vanos arrepentimientos, tampoco de aventureras búsquedas de variantes dimensionales ni de vacíos intentos por narrar una propia historia contrafactual; más bien se trata de una honesta evaluación vital. Finalmente, es importante considerar que, siendo el todo es más que la suma de sus partes5 , cada uno de los elementos vitales que componen nuestra existencia pueden ser analizados deconstructivamente para darle una nueva y mejor estructura, sí, esa que deseamos aquí y ahora en esta realidad y para nuestra auténtica ipseidad6
No se trata de un proceso de desechamiento, ni siquiera de reciclaje de la vida; más bien se trata de valorar lo que estamos siendo y lo que vamos poseyendo. Todo es parte de una única pero no inalterable experiencia vital, por lo tanto, es cuestión de idear, diseñar y prototipar iterativamente nuevas y múltiples posibilidades del ser, hasta que la posibilidad de la imposibilidad de todas las posibilidades (la muerte) se manifieste como el último componente vital de la existencia, al menos en esta limitada variante dimensional que quizá esconda nuevas y múltiples posibilidades. Mientras tanto, es menester que continuemos trabajando por alcanzar el estado de flujo vital (Flow7) o el equilibrio entre lo que somos, creemos y hacemos8
Si logramos asimilar la certeza de la posibilidad de nuevas y mejores formas del ser entonces podríamos descubrir que es posible cambiar nuestras circunstancias y probar nuevas vidas. También es oportuno reconocer que dicha certeza no estará exenta de miedos, vergüenzas o inseguridades. Sin embargo, vale la pena convencernos de que el cambio es posible y que muchas veces podría llegar bajo las condiciones menos pensadas y jamás planeadas; incluso es factible que se asome bajo el velo de aquello que podría ser considerado muy arriesgado, imprudente, incómodo, prohibido o que roza con transgredir algunos límites9
Otra certeza es que, en algún tramo del sendero de la vida, las satisfacciones lograrán a sanar las heridas, saldarán todas las deudas adquiridas y hasta podría abrirse una infinita línea de crédito vital que abriría puertas, ventanas y tragaluces por donde el deleite y la felicidad por una vida plena, con sentido y generatividad hagan su ingreso
Entonces, ¿qué necesitamos para afrontar la Odisea de la vida y retornarcon éxito a nuestra propia “Ítaca”? Con seguridad, en el acervo cultural y en la milenaria sabiduría de la humanidad debe existir muchas y efectivas soluciones.
Una de ellas es la que Bill Burnett y Dave Evans, investigadores de la universidad de la Universidad de Stanford, ofrecen. Ellos señalan que el camino es el diseño de vida (Designing your life), una metodología centrada en ser humano y que aplica los principios de Design Thinking para co-crear una nueva y mejor versión de nosotros mismos.
Se trata de un proceso en el que; a través de la curiosidad, el sesgo a la acción, el replanteamiento de los problemas, la conciencia plena de que la existencia es un devenir y la capacidad de pedir ayuda; podremos diseñar una vida con significado, alegría, satisfacción y generatividad.
Notas al pie de página
[1] El sitio web Marvel Cinematic Universe Wiki, señala que “la Autoridad de Variación Temporal, abreviada como AVT, es una organización fundada por los Aquel que Permanece, la cual se encarga de supervisar y controlar la Sagrada Línea del Tiempo con el fin de evitar crear rupturas temporales”.[2] Esa intencionalidad a la que, desde la filosofía de Franz Brentano, Julián Marías describió como aquello que siempre está en referencia a algo distinto y que caracteriza a la conciencia en su sentido pleno. Masato Tanaka señala que la intencionalidad siempre es conciencia de algo.
[3] Exponiendo la filosofía de Jacques Derrida, Raúl Gabás sostiene que “en filosofía la «deconstrucción» no equivale a destrucción, sino que tiene el sentido de un proceso de trabajo por el que algo se descompone en sus elementos”.
[4] Según Alberto Martos, sitz im leben se traduce literalmente como “lugar en la vida”, es un término especialmente utilizado en la exégesis bíblica e introducido por la escuela de la Formgeschichte (historia de las formas) para describir las circunstancias en las que un texto bíblico fue escrito o transmitido. Luego pasó a ser parte del análisis históricocrítico de las ciencias sociales y de las ciencias del lenguaje.
[5] Un principio de que la psicología de la Gestalt utiliza para explicar su teoría de la organización perceptual.
[6] Françoise Dastur explica que Ipseidad es un término introducido en la filosofía por Martin Heidegger (Selbstständigkeit), popularizado por Paul Ricoeur y que, en oposición a la mismidad, describe la existencia humana no como algo dado (mismidad), sino como una permanente conquista caracterizada por la apertura del ser humano al mundo, a su sí mismo y al sí mismo de los otros. La ipseidad, que a su vez está constituida por la alteridad, acerca al sujeto hacia su existencia auténtica, es decir, lo hace consciente de la inevitable llegada de la posibilidad de la imposibilidad de todas las posibilidades (la muerte).
[7] El psicólogo de origen húngaro Mihaly Csikszentmihalyi, desde la psicología positiva, señala que la experiencia de flujo es lo contrario al estado de entropía psíquica y define el Flow como el “estado actual donde las personas se hallan involucradas en la actividad y nada más parece importarles. La actividad por sí misma es tan placentera que las personas la realizan aunque tengan un gran coste, por el puro motivo de hacerla. Debería de ser una experiencia óptima, uno de los mejores estados, si no el mejor, o por lo menos estar a la par de esas recompensas homeostáticas que denominamos placer”.
[8] Bill Burnett y Dave Evans señalan que la coherencia entre lo que somos, creemos y hacemos es la clave para construir la brújula que nos orientará en el diseño de una vida feliz y bien vivida.
[9] Como traicionar nuestros propios principios. Al menos aquellos que en algún momento fueron considerados por nosotros mismos como fundantes, constituyentes e incólumes.
Referencias
Autoridad de Variación Temporal. (2012). Marvel Cinematic Universe Wiki. Recuperado de: https://marvelcinematicuniverse.fandom.com/es/wiki/Autoridad_de_Variaci%C3%B3n_Temporal
Burnett, B. y Evans, D. (2016). Designing your life: How to build a well-lived, joyful life. Alfred A. Knopf
Csíkszentmihályi, M. (1990). Fluir (Flow): Una psicología de la felicidad. Recuperado de: https://www.ebookelo.com/ebook/33436/fluir-flow
Dastur, F. (2015). La ipseidad: Su importancia en la psicopatología. RevistaUniversitas Philosophica, 32(64),251. Recuperado de: https://revistas.javeriana.edu.co/index.php/vniphilosophica/article/view/13342
Gabás, R. (2011). Historia de la Filosofía III: Filosofía del siglo XX. Herder
Marías, J. (1980). Historia de la filosofía. Recuperado de: http://alfpa.upeu.edu.pe/filosofia/documentos/1%20Marias%20Julian%20-%20Historia%20De%20La%20Filosofia.PDF